Pornografía u.k.

Pornografía a raya en U.K: lo que pienso sobre esto

La ley de Economía Digital aprobada por el Gobierno Británico afectará a la pornografía. Los usuarios deberán obtener un pase especial.

Pornografía u.k.¿Qué pasaría si, de repente, tuvieses que comprar un pase para poder ver pornografía?

Como muchos de vosotros sabréis, en el año 2017, fue aprobada la Ley de Economía Digital por parte del Parlamento británico. En teoría, esta ley se pondría en marcha a finales del 2018, y afectaría sobre todo al consumo de contenidos digitales. La pornografía, que actualmente se posiciona como una de las mayores industrias digitales, también se vería afectada por esta ley. Y aquí es donde empieza la verdadera polémica.

Según esta ley, los usuarios británicos deberían adquirir un pase especial para poder acceder a los contenidos para adultos. Estos pases podrían adquirirse en tiendas, kioscos y puestos de periódicos locales, siempre y cuando el usuario haya verificado su edad. Con este pase, el usuario podría verificar en los sitios de pornografía online su edad, y con esto, acceder a ese tipo de contenidos.

El objetivo de este reglamento no es otro que establecer un control de edad sobre este tipo de contenidos, en tanto que actualmente son de muy fácil acceso para usuarios de todas las edades, muchos de ellos gratuitos.

En un principio, el Gobierno Británico pensó que, para controlar la edad de los usuarios que consumen contenido para adultos, se debía ceder voluntariamente los datos de la tarjeta bancaria, que contendrían la información de la edad de los usuarios. Pero esto despertó la polémica, ya que los defensores de los derechos digitales objetaron, afirmando que la base de datos resultante de la recopilación de los datos aportados por los usuarios, se convertiría en un suculento cebo de información confidencial para hackers y piratas de la red. Para evitar esto, la Junta Británica para la Clasificación de Películas pensó en la alternativa del pase. Estos pases tendrán un coste de 10 libras y contendrán 16 dígitos. Se espera que los propietarios de los comercios donde se puedan adquirir, establezcan las medidas necesarias para comprobar la edad de los consumidores, por lo que estos deberán portar el carné de conducir, el ID, o el pasaporte para poder conseguir el pase.

Por supuesto, tampoco los sitios web dedicados a ofrecer contenido pornográfico se librarán del control, en tanto que se establecen una serie de indemnizaciones y amenazas a todos aquellos que no cumplan con la normativa establecida y evadan este tipo de controles sobre los usuarios.

Como era de esperar, los ciudadanos británicos no han tardado en mostrar su descontento ante la noticia. La polémica se ha disparado entre la opinión pública, alegando afirmaciones como que se está quebrantando la privacidad digital del usuario.

En fin, ahora que ya os he soltado todo el pifostio que se está montando en The U.K., quiero comentaros mi opinión al respecto sobre este tema. ¿Qué pienso sobre esta medida? En resumidas cuentas, me resulta totalmente absurda. Y ahí va una enumeración de las razones.

Quién hizo la ley, hizo la trampa. Eso es así.

Y el mejor ejemplo son las drogas. La venta legal de tabaco y alcohol queda restringida  a los menores de edad en una gran cantidad de países del mundo. Sin embargo, ¿cuántos son los menores que consumen este tipo de drogas? No nos engañemos, el espectro de fumadores incluye una gran mayoría de personas que comenzaron a consumir estas drogas en su menoría de edad, cuando todavía eran niños. ¿Acaso tú no le pedías a tu hermano/a mayor, o a cualquiera de tus colegas mayores (algunos incluso a sus padres), el favor de que entrara en el súper para pillarte esa botella de Vodka?

Al final, lo que está claro es que la trampa existe y siempre está presente. Cuanto más, en Internet. Desde la piratería, hasta la economía sumergida que emana de la Deep web, existirán muchas vías que permitirán a los menores seguir consumiendo estos contenidos. Y, lo peor es que lo harán. Aunque sea ilegalmente.

Todo lo prohibido es atractivo.

 Sobre todo para los menores. Cuanto más si de sexo se trata. ¿Acaso el contenido sexual ha sido alguna vez apto a los menores? Jamás. Y precisamente esto es lo que lo ha hecho más atractivo para ellos. El morbo que despierta lo prohibido, el hecho de que sean los adultos los que sí puedan ver pornografía…¿no creéis que hará que más chicos, en un intento por crecer rápidamente, se las avíen como puedan para intentar consumir pornografía? Seguro que sí.

¿Cuál es el verdadero propósito?

 Si ya andábamos faltos de educación sexual, esta medida, lo único que conseguirá, es que los jóvenes se conviertan en analfabetos sexuales, lo cual puede resultar nefasto para su futuro como personas adultas. Es más, seguramente, el contenido que los chavales puedan encontrar en páginas clandestinas que surjan a raíz de esta medida, sea mucho más agresivo y perturbador. ¿Cuál será, entonces, la vida sexual que les espera a estos chicos?

Evidentemente, esto no es más que un atentado contra la privacidad de la persona.

Los que más van a verse perjudicados con esta medida no serán los jóvenes, sino los adultos. ¿Qué pasa si alguien consume pornografía y no le apetece que esto se sepa? Ya no hablo de la información que quede registrada en la base de datos. ¿Qué pasa si no me apetece que un kiosquero conozca mi identidad o mis preferencias? Para ser sinceros, a mi no me resultaría cómodo entrar en una tienda y decir: “perdone, me gustaría comprar un pase para ver pornografía”, o lo que es lo mismo, “perdone, estoy dispuesta a invertir poco más de diez euros en pornografía”.

¿Cuál es la solución?

Desde mi punto de vista, esta medida no solucionará ninguno de los problemas que existen en torno a la pornografía. La mayor crítica que recae sobre la pornografía, es que, tristemente, se trata de la única fuente de “educación sexual” que existe en muchos países. Se señala también que lo más perjudicial de todo esto, es que la pornografía, incluso actualmente, se trata de una industria dominada por hombres. Al ser pues la única vía para descubrir el sexo, esto conlleva a que multitud de jóvenes accedan a estos contenidos y conozcan las relaciones sexuales desde un punto de vida machista y discriminatorio sobre la mujer. ¿Cuál sería la verdadera solución?

En mi opinión, invertir menos en medidas absurdas que amenazan a la privacidad de los ciudadanos, e invertir más en implantar un sistema de educación sexual en condiciones. Una educación sexual adecuada y sin ningún tipo de tabúes evitaría que muchos jóvenes acudiesen a contenidos pornográficos en busca de aprendizaje sexual. Y no, la educación sexual no se limita simplemente a hablar sobre la importancia del uso de anticonceptivos e informar sobre las enfermedades de transmisión sexual. Se trata de mucho más que eso. Enseñar cómo funciona el cuerpo humano, los órganos del placer, el sentido de la relaciones sexuales humanas, la importancia de la igualdad a la hora de practicar sexo, y muchas más cosas se están dejando atrás para limitar la educación sexual a cuestiones relacionadas con el miedo, el respeto, y el prejuicio.

Pero la pornografía siempre va a existir. Así que, tampoco estaría mal abrir puertas a más productoras alternativas en términos de contenido. Si bien es cierto que, en la actualidad, existen diferentes productoras pornográficas con una visión igualitaria y transgresora del porno, todavía falta mucho camino por delante. Yo creo que sería tratar de conseguir una industria pornográfica que no fomente la hipersexualización, los estereotipos, la cosificación de la mujer, y la violencia.

Con todo esto, no quiero, ni mucho menos, afirmar que la industria pornográfica sea necesaria. Todo lo contrario. Soy de las que piensa que la “nueva pornografía”, que facilita Internet solo ha causado problemas. En primer lugar, ha contribuído a la distorsión del sexo y ha perjudicado las relaciones de género. Por otro lado, ha contribuido a conformar una sociedad altamente sexualizada, lo cual, en mi opinión, es un problema bastante serio. A mi me parece estupendo que se limite o controle el acceso a la pornografía. Lo único que digo, es que me parece absurdo que se intente arreglar la casa por el tejado. Antes de invertir millones en intentar controlar la edad de los usuarios que consumen estos contenidos, creo que debería invertirse en una correcta educación sexual, así como reformar, al completo, la industria pornográfica.

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